Historias de fantasía, ¿o no?

El que sigue es un cuento muy breve que escribí para ilustrar una parte de otro cuento que aún está inconcluso, quien sabe por cuánto tiempo.

*-*-*

“Erase una vez un rey que tenía dos hijos, estos hijos eran gemelos idénticos y nadie, ni siquiera su padre, sabía cual de los dos había nacido primero. La reina hacía tiempo que había muerto y ella era la única que lo sabía, se llevó el secreto a la tumba. En vida nunca reveló este secreto pues temía que el rey, su esposo, favoreciera a un hijo en detrimento del otro.

El día en que ambos príncipes cumplieron dieciséis años, los magos pensando en qué presente ofrecerles, pues en aquel entonces a los dieciséis se alcanzaba la mayoría de edad, el regalo tenía que ser digno de un rey y como no sabían cual de los dos iba a ser rey decidieron darle un regalo mágico a cada uno. A Ardan, que era de una inteligencia y una sabiduría superior a la de su hermano le regalaron una cría de unicornio y a Gardan, que era más tenaz, justo y trabajador le regalaron un cachorro de dragón.

Pasaron dos años y los dos muchachos crecieron mientras eran preparados de igual forma para que llegado el momento, cualquiera de los dos fuera rey. Las disputas comenzaban a sentirse en el pueblo: unos apoyaban a Ardan, otros a Gardan, pero el rey seguía sin designar a su heredero. Los meses pasaban lentamente, hasta que llegó el invierno y el rey se puso repentinamente enfermo y murió mientras dormía, dejando el reino en un caos absoluto.

Sucedía que ambos príncipes creían merecer el trono y por ello comenzaron a discutir entre ellos durante varios días. Pero entonces la discusión se contagió entre los miembros de la corte, que agravaron la disputa, la mitad de ellos apoyaba a uno y la mitad a otro. El pueblo llevaba como sabemos, meses en conflicto constante… y de una pequeña chispa brotó la guerra.

Los magos, como consejeros reales, propusieron que fuera rey el primero de los dos en casarse. Ambo príncipes aceptaron y salieron a los reinos vecinos a buscar esposa. Pero la mala suerte quiso que ambos se enamoraran de Elisendra, princesa de un reino vecino… y esto se sumó a todo el problema que venían arrastrando.

El bando de Ardan guerreaba bajo el emblema del unicornio y el de Gardan portaba al dragón en su estandarte. La guerra fue encarnizada: hermanos se volvieron contra hermanos y se perdieron miles de vidas, incluidas las de los dos príncipes. El reino se quedó sin rey y cayó en el olvido.

Desde entonces los dragones y los unicornios se odian mutuamente: los dragones representan la fuerza y los unicornios la inteligencia, aunque ambos son igualmente antiguos y por ello igualmente sabios. Sin embargo, en los últimos quinientos años, el mítico mago druídico Agorllin les obligó a firmar un pacto de no agresión por el bien de la humanidad, creando la figura de los criadores de dragones y de unicornios, que desde entonces los educamos para que no se ataquen los unos a los otros sin motivo justos, válidos y honorables.”

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Una respuesta a Historias de fantasía, ¿o no?

  1. silver price dijo:

    – Debes tenerla cautiva como te dije ayer. Es la princesa más bella y hermosa de todos los reinos por eso la odio. Pediré la manzana de oro que guardan los lobos, el manto de lana de oro que protegen las hadas y la corona de oro del rey sapo. Cuando lo tenga todo te haré el rey más poderoso del mundo. Ahora debo regresar y dar la noticia.

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